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viernes, 12 de febrero de 2016
Último día en Masella
A ver este último día estuvo muy divertido puesto que mis padres ya controlaban lo suficiente como para tirarse en la mayoría de las pistas relativamente fuertes (las rojas) y aprovechando que era el último no paramos de tirarnos por las pistas en todo el día y por la tarde cuando recogimos todas las cosas fuimos a Puigcerdá otra vez porque nos habían recomendado un sitio muy bueno para cenar, estábamos tristes porque ya nos íbamos pero a la vez contentos porque habíamos pasado cinco días maravillosos y mis padres habían aprendido a esquiar, después de cenar nos dimos una última vuelta por el pueblo (ahora dejaré una foto) y nos fuimos, llegamos a Alicante alrededor de las 8 de la mañana (todo el día sin dormir) y diréis que porque no dormimos allí, pues la razón es porque al día siguiente teníamos mi hermano y yo instituto y debíamos de ir. Bueno aquí dejo mi última entrada de este viaje y hasta el próximo (que será alrededor de Semana Santa).
Cuarto día, cada vez hay menos caídas
Bueno, hoy es el penúltimo día de nuestras vacaciones navideñas y lo positivo de hoy es que mis padres ya no necesitan monitor para aprender a esquiar porque más o menos ya se defienden. Nos levantamos como siempre a las 7.30 de la mañana, desayunamos y bueno esta rutina ya os la sabéis...
Empezamos este cuarto día por dónde nos quedamos ayer, en la misma pista, si en esa en la que mis padres se cayeron alrededor de 100 veces, la verdad es que no fue como el día anterior, fue mucho mejor, seguían habiendo caídas pero todo era más seguido y mi hermano y yo decidimos llevarlos a lo más alto del pirineo, dónde a pesar de la altura no era mucho más difícil que la pista anterior, tardamos mucho tiempo en bajarla pero no por las caídas de mis padres, que eran muchas pero se defendían lo suficiente, tardamos porque la pista era larga en sí. Por la tarde tuvimos la suerte de que comenzó a nevar y se quedó una estampa muy bonita mientras subíamos por el telesilla. Bueno ya al final del día nos dirigíamos a pasar nuestra última noche en Masella y como era la última mis padres aprovecharon para bajar a la discoteca pese a su cansancio y disfrutar un poco de nuestro penúltimo día en el pirineo catalán.
Empezamos este cuarto día por dónde nos quedamos ayer, en la misma pista, si en esa en la que mis padres se cayeron alrededor de 100 veces, la verdad es que no fue como el día anterior, fue mucho mejor, seguían habiendo caídas pero todo era más seguido y mi hermano y yo decidimos llevarlos a lo más alto del pirineo, dónde a pesar de la altura no era mucho más difícil que la pista anterior, tardamos mucho tiempo en bajarla pero no por las caídas de mis padres, que eran muchas pero se defendían lo suficiente, tardamos porque la pista era larga en sí. Por la tarde tuvimos la suerte de que comenzó a nevar y se quedó una estampa muy bonita mientras subíamos por el telesilla. Bueno ya al final del día nos dirigíamos a pasar nuestra última noche en Masella y como era la última mis padres aprovecharon para bajar a la discoteca pese a su cansancio y disfrutar un poco de nuestro penúltimo día en el pirineo catalán.
miércoles, 10 de febrero de 2016
Tercer día, mis padres se animan a subir al telesilla
Día 3- La alarma del móvil sonó a las 7:30 de la mañana, mis padres se levantaron llenos de agujetas pero con ganas de seguir aprendiendo y mi hermano y yo con ganas de seguir esquiando y seguir viendo como nuestros padres se seguían cayendo. Fuimos al comedor dónde había un desayuno con buffet en que había gran variedad de cosas pero los cuatros desayunamos ligerito ya que no queríamos tener que vomitar en la nieve. Llegamos a la pista y ahí estaba como en el día anterior el monitor de mis padres dispuesto a seguir enseñándoles, la mañana no tuvo mucha novedad y por la tarde animamos a mis padres a que se viniesen a tirarse por una pista floja para nosotros pero para ellos era como una pista negra (la más fuerte), el resultado fue desastroso porque nos tiramos media hora para tirarnos por una pista que tendría que haber sido de cinco, pero sus sensaciones eran positivas y día a día iban aprendiendo, cuando terminamos fue como el día anterior ellos muertos a las 11 en la cama y nosotros... también. Aquí dejo una foto de hoy:
lunes, 8 de febrero de 2016
Enero de 2016, primer viaje: Masella, Llegada y primer día esquiando
MASELLA
En esta primera entrada voy ha hablar sobre mis vacaciones de inicio de año que fueron en la estación de esquí de Masella en Girona, Cataluña (España)
Día 1- Salí de mi casa el día 2 sobre las cinco de la mañana, iba en el coche junto a mis padres y mi hermano, el trayecto fue largo y aburrido pero la espera merecería la pena. Alrededor de las 4 de la tarde llegamos a la estación de esquí y acudimos a recoger los forfaits y a instalarnos en el hotel, puesto que ya eran sobre las 6 de la tarde y sólo quedaban dos horas para que cerrasen las pistas decidimos irnos al pueblo de Puigcerdá a pasar la tarde y ya al día siguiente esquiar.
Día 2- El segundo día fue mas agotador y no por las diez horas de viaje del día anterior, sino porque no paramos en todo el día de bajar cuestas con mi hermano, digo con mi hermano porque mis padres no tenían ni idea de esquiar porque no lo habían hecho nunca y tuvieron que contratar uno de esos monitores que les ponen a los niños de 5 años. Ya por la tarde se animaron a tirarse por alguna de las cuestas azules ( las mas pequeñas), mi madre no paraba de caerse y mi padre lo controlaba un poco mas. Mi hermano y yo seguimos a lo mismo pero sin tirarnos en ninguna de las mas fuertes, tampoco eramos profesionales solo habíamos esquiado un par de veces y con el colegio. El resultado al final del día fue: mis padres acostados a las 22:30 y mi hermano y yo dándonos una vuelta por la zona pero también cansados, claro. ya sobre las 00:00 también nos fuimos a dormir puesto que había que levantarse temprano.
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